Debo morderme las manos y llorar a susurro,
y así no despertar sospechas alguna de sueños ligeros,
me temo que escucho el futuro, y le temo,
leo nuestra historia y me pierdo.
La leo distante y cada día pasan los murmullos,
se ocultan en el ropero, entre las letras y en los libros.
Me pierdo en la espesura del bosque y las ranas salen a mi encuentro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario